03 ☛ Etiquétame: tipos de dibujantes y sus trabajos #ECDD

En este tercer episodio de El Club del Dibujo te hablaré sobre etiquetas: Los tipos de dibujantes y los diferentes trabajos que podemos realizar. Cómo te ves y perciben los demás. Te explicaré lo que son estas etiquetas y lo que representa a la hora de definirte como profesional del dibujo.

En este episodio colaboran Laura Gómez y Ink Bad Company.


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Recomendación del programa:
Viviendo del Cuento podcast: iVoox, iTunes, Youtube, Twitter

Canción de este episodio: Louie Louie de The Kingsmen.

· Infografía Tipo de Dibujante:Infografía tipo de dibujante

· Diagrama de la Escalera de Profesionales:
Diagrama de la Escalera de Profesionales

· Infografía de Sheigon Shiffield: Cómo consigue ingresos un dibujante:Infografía de Sheigon Shiffield: Cómo consigue ingresos un dibujante

Transcripción del podcast:

En la transcripción del programa no incluye las colaboraciones de otros profesionales. Si quieres disfrutar de ellas, escucha el programa en audio.

Este es el tercer episodio del Club del Dibujo, un podcast sobre el mundo de la ilustración y la profesión de ser dibujante. En el capítulo de hoy te hablaré sobre algo que existe queramos o no: Las Etiquetas. O lo que es lo mismo: Los tipos de dibujantes y los diferentes trabajos que podemos realizar. Te recuerdo que en este club venimos a contar nuestras experiencias y yo te voy a relatar la mía. No es una verdad absoluta. Es muy posible que no tenga nada que ver con la tuya o con la de otros, pero fue mi realidad. Espero que te sirva o encuentres lazos comunes en mi relato. Son conclusiones personales que nacen de preguntas y dudas, que normalmente me llevan a otras tantas.

Cuando empecé como ilustrador además de las dudas típicas de cuanto cobrar, si tenía que tener estilo y cómo encontrar clientes, tenía una gran duda que era el cómo me iban a percibir lo demás. ¿Qué tipo de ilustrador soy? Supongo que esto venía por mi aprendizaje en marketing cuando trabajé en publicidad, donde las etiquetas son de gran ayuda para comunicarse dentro del sector, hacen llegar las ideas y venden proyectos. En publicidad y en general en el mundo capitalista actual, la etiqueta es algo natural. Digo esto por una razón: pueden o no gustarte las etiquetas, pero ahí están. Y aunque no quieras que te etiqueten, por mucho que luches en contra de esto, lo harán. Ya es tu elección decidir si quieres que estas etiquetas sea cosa tuya o de los demás.

Pero antes, quiero dejar claro que es un etiqueta. Un etiqueta es una calificación sobre nosotros o nuestro trabajo. Es algo que nos define a terceros, dando una información necesaria para colocarnos dentro de un contexto. Por ejemplo, si te digo que un autor es un ilustrador editorial, en tu mente ya estas acotando el tipo de trabajo que realiza. Pero si además te digo que está especializado en libros ilustrados infantiles de 2 a 4 años, seguro que esta imagen se ha transformado y ya estás sesgando más su estilo. Todo esto sin haber visto realmente nada de su trabajo. Las etiquetas, queramos o no, están ahí. Como seres humanos tendemos a casificar el caos de la naturaleza, y encontrarle cierto sentido a todo aquello que nos rodea. Por eso, es normal que etiquetemos a los demás en grupos: ya sea como familiares, amigos, conocidos, enemigos o lo que sea.

Pero en las etiquetas que te voy a hablar no es solo esta tendencia natural a organizar el mundo. Realmente etiquetamos por la cultura capitalista y de mercado donde vivimos. El capitalismo necesita poder dividir los profesionales y sus trabajos para reconocerlos rápidamente. Un mecánico, un electricista, un fotógrafo o un político. Para poder tomar decisiones rápidas y contextualizar, se nos etiqueta tanto a nuestro yo profesional como al trabajo que realizamos. En publicidad lo pude comprobar en primera persona. Muchas veces no hay tiempo para pasar horas y horas buscando a los profesionales que te ayuden en un proyecto que debe ser presentado en un tiempo récord. Se tiene que buscar a los profesionales que necesitas en agencias de representantes, asociaciones, boca/oído o por búsqueda natural. Y esas etiquetas ahorran tiempo al director de arte, editor o al cliente. Las etiquetas nos hacen visibles en un mar de profesionales. Ahorran tiempo y esfuerzos. Son las flechas que ayudan al cliente a encontrar al profesional adecuado. Abren muchas puertas, pero cierran muchas más.

Las etiquetas son poderosas, y cuando te cuelgan alguna, a veces es difícil de quitártela de encima. Te guste o no. Si haces tiras cómicas para periódicos, y eres conocido por ello, a lo mejor te será difícil cambiar de sector de una manera rápida, aunque estés harto de ello y quieras en este momento hacer, por ejemplo, retratos. Las etiquetas no controladas adecuadamente te cerrarán posible proyectos que te interesen. No porque no puedas realizarlo, sino porque no se te percibe como un profesional adecuado para ello. Y esto era algo que me causaba muchas dudas al principio: ¿Cómo me perciben los demás? ¿Cómo me ve el cliente? ¿Qué puedo hacer para saber lo que piensan? y sobretodo ¿Como puedo hacer que su percepción sobre mi trabajo cambie?

En este programa no vamos a entrar en estas dudas concretas, ya que son muy extensas. Si quieres que toquemos alguna de ellas, déjame un comentario y hablaremos más extensamente de nuestra exposición en el mercado profesional. Lo que voy a hablar es del abanico de etiquetas que encontré y como sinteticé para hacerme el camino más sencillo. Porque las etiquetas están para usarlas, son una buena herramienta si las trabajas de manera correcta. No son inamovibles, son volubles y pueden cambiar con el tiempo. Puede que empieces siendo un diseñador de personajes, pero los encargos que te vayan saliendo te pueden definir como, pro ejemplo, concept art o ilustrador editorial. Lo que quiero dejar muy claro es que dejar que un tercero la labor de etiquetarte, personalmente, lo veo un error. Puede ser que para un ilustrador con mucho recorrido, o con mucho años de trabajo a sus espaldas, ya no le haga falta definirse, ya que sus trabajos han ido labrando estas etiquetas.

Pero hace cinco años, cuando me lancé a trabajar de esto, quería focalizarme lo mejor posible, y no tenía tiempo para que el mercado me hiciera un hueco según fueran pasando el tiempo y los proyectos. Además tenía miedo de ser un hombre orquesta, y coger todo tipo de trabajo, haciendo que cayera de nuevo en crisis por aceptar cierto tipo de encargo que no quería hacer. Ya sabes, por lo que te he contado en los anteriores programas, que gracias al análisis pude ver posibles caminos a recorrer y metas que superar. Sabiendo esto supe elegir las etiquetas más adecuadas para mi proyecto de Squid&Pig. Ahora mismo soy un ilustrador kawaii, especializado en diseño de personajes, mascotas y stickers digitales. Pero no fue así desde el principio. Puede que de esta definición, la única etiqueta que se ha mantenido es la de “Kawaii”, que es uno de los pilares básicos de lo que realizó en el estudio. Es el corazón de Squid&Pig, y solo con esta etiqueta: “Ilustrador Kawaii”, ya me estoy abriendo y cerrando un sin fin de puertas. Es arriesgado, pero creo que es el camino correcto para el proyecto. Recuerda que yo decidí especializarme y eso tiene un precio laboral. Y que estas etiquetas cambien tienen un porqué: realmente hay dos tipo de etiquetas: Las que afectan al dibujante y al que afectan a la obra, a nuestro trabajo.

En mi caso, “Ilustrador Kawaii”, es una etiqueta que me afecta directamente a mi, como dibujante. Se espera que todo lo que realice sea kawaii, cute, mono o tierno. Pero no define totalmente mi trabajo. ¿Dibujo libros? ¿Hago portadas? ¿Animaciones? Eso lo define mis otras etiquetas de “diseño de personajes, mascotas y stickers digitales”. Son etiquetas de trabajo. Unas sin las otras no funcionan. Diseño mascotas, pero no todo tipo de mascotas. Diseño mascotas kawaii. Una manera sencilla de ver esto es definir qué tipo de ilustrador eres y después usar la coletilla “especializado en”. Es una manera rápida para ser consciente de cómo te ves. Por ejemplo: Dibujante hiperrealista, especializado en retratos para editorial y prensa. Si no puedes definirte a ti mismo, dile a un conocido que lo haga. Seguro que te sorprende con su respuesta. Eso sí, que sea un conocido cercano al sector o que lo entienda, o es muy posible que sencillamente te diga qué haces dibujitos y muñequitos. El asunto es que es más fácil modificar las etiquetas de nuestro trabajo que las de dibujante. Estas etiquetas se quedan en la mente de nuestros clientes, y ellos son más abiertos a cambiar la percepción de tu trabajo que de ti. Espero que haya quedado un poco claro el porqué del uso de etiquetas y cómo podemos aprovecharlas para diferenciarnos. Como ya he comentado, no he entrado a cómo usarlas o encontrarlas. Solo las he definido. Si quieres que hable sobre ello, de verdad, hazme llegar un comentario o email con ello.

Después de definir las etiquetas, voy ha hablar del tipo de dibujantes. Esto nos define como profesionales. Nos marcan el tipo de encargo que nos llegan. Y voy a usar dos tipos de clasificaciones para poder encontrar el camino profesional donde queremos trabajar, que veremos después, más adelante con los tipos de trabajos que puede realizar un dibujante. El primero es, tal cual, el Tipo de Dibujante que queremos ser. No es el dado por el mercado, sino el que decidimos nosotros ser. Es donde más a gusto nos encontramos como profesionales. Para explicarlo lo voy a tener que sintetizar bastante o nos daría para un programa entero.  Ojo, y remarco esto, todos estos análisis y síntesis son una percepción muy muy sesgada que yo realizo como ejercicio para poder tomar decisiones. Me puedo dejar fuera muchas percepciones y realidades. Tenedlo en cuenta. Si tu realidad es diferente, estoy abierto a escucharlo, así que no te cortes y enviame un mail con lo que piensas.

Infografía tipo de dibujante

Para mi existen dos realidades respecto a los dibujantes. Y estas se basan en que nivel de “ego” que queremos que tenga nuestro trabajo. De cuanto “YO” hay en nuestra obra profesional. Aquí diferenciaría el dibujante que trabaja por encargo de un cliente, al dibujante que crea sin necesidad de tener dicho cliente. Uno resuelve problemas comunicativos de terceros, el otro comunica un mensaje propio. En un lado está la neutralidad del encargo, en el otro está el arte. Hay infinitas casillas entre estas dos, pero voy a polarizarlo para que lo entendáis más fácilmente. Producto vs Arte: sería una definición más o menos que se ajusta, aunque no se corresponda 100% con la realidad. ¿Quieres contar cosas con una voz propia? ¿Puedes adaptarte al cliente, convertirte en agua y ser un nuevo dibujante en cada proyecto? ¿Estás más cercano al diseño o al arte?. Aquí el “YO” es muy importante. Personalmente, y por venir del diseño gráfico, intentó, de manera natural, huir del “YO”. Mi trabajo debe ser neutro. Neutro hasta cierto matiz, claro.

Os he dicho que soy ilustrador kawaii. Ahí ya hay una toma de decisiones: de estilo, de comunicación, de narración; que ya me están definiendo. Hay parte de mi “YO”, pero son etiquetas suaves, no demasiado duras y que siempre permito modificar por el bien del proyecto. Pero claro, hasta cierto punto. Si Squid&Pig fuera un estudio de diseño, se adaptaría 100% a cada nuevo proyecto, pero la realidad es que soy un ilustrador, y hay ciertos proyectos que no realizo ya que me alejaría de la esencia de Squid&Pig. Igualmente, soy consciente que no estoy tan cerca del “YO” como otros ilustradores, donde su estilo, incluso su discurso, es parte íntegra del trabajo, llevándolo casi a obra propia sin cliente. O aunque haya cliente, se busca que sea él mismo. La verdad es que me cuesta mucho acercarme al “YO”, pero cada vez que analizo y estudio a otros profesionales, voy entendiendo la importancia de ello y como muchos lo usan para centrar su trabajo y conseguir ser felices con ello. A veces, poder trabajar sin tener cliente es tentador, aunque no entienda bien cómo se hace. Y hasta aquí la primera tipología. No quiero entrar en la conocida problemática sobre ser artista o ilustrador, que tocaremos seguro en otro programa venidero. Quédate que es bueno saber analizarte e intenta saber cuánto hay de de ti en tu “YO” profesional.

El segundo tipo de dibujantes no es por elección propia, sino por entorno. Es sobre la naturaleza de nuestro trabajo. Y para ello os voy a hablar de algo que ya toqué en mi antiguo podcast OFNpodcast. Es el Diagrama de la Escalera de Profesionales. Es una gráfica que hice hace años para poder ver y diferenciar la tipología de los trabajos, y con ellos, etiquetar profesionales. Haciendo que cuando quería colaborar con ellos en una campaña de publicidad, pudiera saber los límites donde podía exigirles y así no quemarlos demasiado al exigirles. Sí, así es la publicidad. En este gráfico, que no podéis ver ya que esto es un podcast, en un lado tenemos el “mercado” y en el otro el “mensaje”. Y bajo esto creamos unos escalones. Unos por encima de otros. Si no lo lo podéis imaginar, dejaré la gráfica en la entrada de este capítulo en la web de El CLub del Dibujo. Arriba de todo, el peldaño más alto, está el marketing, que lo represento mentalmente con las agencias de publicidad. En el siguiente el diseño, representado por estudios de diseño de todo tipo. Después el peldaño de la ilustración, representado por el dibujante contratado. Y por último, el arte, representado por el artista. Más arriba vayamos, más neutros y más al servicio del encargo debemos estar. A más subes, normalmente, más complejo es el proceso del proyecto, interviniendo más tipos de profesionales para realizarlo. Los de abajo trabajan para los de arriba.

Diagrama de la Escalera de Profesionales

Me explico: El arte sirve al ilustrador: por ejemplo, para obtener recursos gráficos y de concepto. El diseñador usa al ilustrador para disponer de estos conceptos de forma plástica y mejorar sus ideas. El diseño ayuda a la publicidad o marketing a que estas ideas vendan productos. La escalera va siempre hacia arriba. Los de arriba necesitan, laboralmente hablando, a los de abajo, para realizar su trabajo. A más bajes, más independiente puedes decidir ser. No es obligatorio, pero te lo puedes permitir. Todo profesional pertenece a uno de estos escalones. Y donde estés definirá el trabajo que realices. Además, y como curiosidad, puedes tener nociones de los escalones que hay al lado del tuyo, es decir: el diseñador puede hacer pinitos y entiende de marketing y de ilustración, pero está muy lejos del arte. Por otro lado, el ilustrador le ocurre algo parecido, pero un escalón más bajo: puede entender de diseño y arte, pero el marketing se le puede atragantar. En el caso del el Marketing y el arte, sólo pueden acercarse a uno que tienen al lado. En el caso del Marketing, al diseño (por eso en publicidad a los diseñadores se les llama “arte” metiendo a todos los profesionales de producción gráfica aquí) y el arte puede acercarse y entender la ilustración. Es más, muchas veces el límite entre ilustrador y artista se pone en entredicho, como hemos visto en la primera tipología que hemos hablado.

De esta manera, y resumiendo mucho, podemos percibir que se trata sobre la neutralidad del profesional. En el escalón de arriba, el marketing, no hay nada del “YO” solo importan las ventas. En el segundo, el diseño, sigue sin haber el “YO”, aunque en algunos casos se puede asomar un estilo o parte del diseñador. Aunque remarco que los diseñadores están para resolver problemas concretos. Cada proyecto se inicia desde cero. Se resuelven problemas comunicativos o de percepción para cada tipo de cliente, cambiando el discurso o los recursos gráficos. El tercero, el ilustrador, ya se puede permitir ser más él mismo. Puede marcar un estilo concreto. Una voz gráfica o de discurso propia. Es más, eso le diferencia. Aunque no es obligatorio. El encargo continua, pero puede usar su “YO” para mejorarlo. Ayuda a entenderlo mejor el hecho que normalmente los dos escalones de arriba tienden a ser equipos de varios profesionales, y cuando llegamos este, de pronto el profesional Freelance, autónomo o lobo solitario aparece en escena de forma más habitual. Y el último, el de artista, es la posibilidad de no tener encargo. De no tener un cliente comercial como tal. De ser cliente y profesional a la vez. Transmite sus ideas libremente. Su obra es una parte de sí mismo. Los encargos que le entran es por lo que representa. Puede no adaptarse a ellos. La diferenciación es su mayor PRO.

Ayuda mucho saber en qué escalón estás, porque el método de trabajo difiere muchísimo de uno a otro. Yo por ejemplo, vengo del segundo escalón. He hecho trabajo para el primero, la publicidad, y pinitos para el tercero, la ilustración. Pero ahora mi realidad es que he bajado el escalón a la ilustración, y el método de afrontar un encargo es diferente. Incluso el de aprendizaje. Ahora tengo una voz más definida que antes. Pero estoy tan ligado al escalón del diseño, que no se muy bien cómo crear contenido propio al estilo del último escalón. Siempre dependo del encargo para crear obra. Cosas mías. Eligiendo dónde estamos, los tipos de trabajo empiezan a definirse mejor. Si somos dibujantes nuestra tendencia será el tercer y cuarto escalón, aunque, como en mi caso, es posible que algunos vengamos del segundo. Esta escalera de proyectos es compleja de explicar. Si te has quedado con ganas de saber más sobre ella, dímelo y lo tendré en cuenta para futuros programas.

Hemos definido las etiquetas, ahora los tipos de profesionales por elección propia o del entorno. Con esto en la cabeza, vamos a identificar los posibles caminos de trabajo de un profesional, concretamente los dos últimos escalones. Después de definir qué son las etiquetas y los tipos de dibujantes que podemos ser, vamos a entrar en los diferentes tipos de trabajos que puede realizar un dibujante. Para ello voy a basarme en una infografía de Sheigon Shiffield, donde resume de donde pueden venir los ingresos de un dibujante. La verdad es que no se si Sheigon Shiffield se basa en algún otro contenido o si lo creó él mismo, pero me pareció en su momento un buen resumen de los posibles caminos profesionales del dibujante. Estos caminos son en definitiva etiquetas. Todas te van a sonar. No son las únicas, son síntesis generales que nos ayudan a poder focalizarlos. Podrás ver que según el tipo de profesional, estarás más cerca de unas u otras. Y todas ellas afectan a los dos últimos escalones: ilustradores y artistas. Aunque hay muchos trabajos que entran los diseñadores, sobretodo gráficos y visuales. Los tipos de trabajo son siete, y estos se subdividen. Las etiquetas o ramas principales son: Ilustración Profesional, Animación, Concept Art, Story Board, Cómics, Arte y Estilo Propio .

Infografía de Sheigon Shiffield: Cómo consigue ingresos un dibujante

¿A que te suenan? Todas ellas resumen de una manera sencilla los trabajos más habituales del dibujante. Estas etiquetas principales son muy grandes, y cada una abarca mucho contenido. Ahora te voy a dejar algunos ejemplo de subramas de cada una de ellas.

ILUSTRACIÓN PROFESIONAL: Podemos encontrar subdivisiones como: Editorial, Publicidad, Portadas, Mascotas, Diseño de personajes para marcas, y un largo etc.. Incluso se puede volver a subdividir estas etiquetas. Por ejemplo Editorial, que se puede dividir en libros o prensa. La ilustración es una de las ramas más extensas de todas. Tanto en medios, acabados, clientes y tipología de proyectos. Dentro de esta rama podemos englobar todo encargo comercial, sea de un particular, un cliente o una agencia. En ella, la ilustración o el dibujo, como herramienta comunicativa, ayuda a sacar un proyecto adelante. Sea un libro, un spot de publicidad, piezas para una guía de estilo de marca o unas infografías para una aplicación.

ANIMACIÓN: Aquí entran los profesionales de dar movimiento a los dibujos animados: los animadores. Todo un mundo paralelo al de la ilustración y donde el recurso del dibujo cae con mucha fuerza. Se debe ser un dibujante muy bueno y versátil para poder trabajar en esta etiqueta. Es una de las ramas que me hubiera encantado trabajar cuando era un estudiante. Esta se subdivide según el tipo de proyecto:  Series (de televisión u online), Cine (ya sea filmes largos o cortos), videojuegos o publicidad.

CONCEPT ART: Una de las ramas que más admiro y que menos he trabajado. Conceptualizar es un proceso muy complejo donde se debe conocer mucho el lenguaje gráfico y el uso de color para transmitir sentimientos y mensajes. Es una de las ramas con mejores salidas laborales, abriendo caminos a grandes proyectos. Ella se subdivide, sobretodo, en Cine y Videojuegos. Desde el diseño de personajes a los fondos y escenarios. Pasando por los props, assets y demás elementos. Se crean auténticas guías de estilo visual y universos gráficos.

STORY BOARD: La primera vez que vi esta rama marcada como principal me extrañó. Los storyboards los metía como un subdivisión dentro de otras etiquetas madre. Pero después de trabajar en algunos para publicidad y en conjunto con profesionales de ello, me he dado cuenta que es todo una profesión compleja y difícil. Se debe ser dinámico y saber adaptarse al encargo. Cercano a la ilustración, los cómics y la animación. Los profesionales del storyboard deben ser expertos en la narración y transmitiendo sentimientos. Esta rama se divide en Videoclips, y de nuevo en Cine (tanto animado como real) , Series y Publicidad.

CÓMICS: Entramos en el noveno arte. Una de las ramas más habituales: El arte secuencial dibujado. No creo que tenga que definir esta etiqueta. Aunque tenemos que ser abiertos de mente y pensar en todos los perfiles que puede tener un dibujante dentro del mundo del cómic: desde un dibujante que abarque todo el proceso, incluido el guión, a otro especializado en dibujo, o el entintado, coloreado, en los rótulos o en composición narrativa. Esta rama se puede dividir en muchos tipos de trabajos. Pero os voy a dividir según el tipo de cliente. Por un lado editoriales grandes y conocidas al estilo DC, Marvel, Shūeisha y muchas otras. Y por otro editoriales más pequeñas e independientes donde incluso se puede gestionar los derechos de la obra y el merchandising de la obra creada.

Aquí ya puedes ver cómo vamos pasando a diferentes tipos de dibujantes. De tipo ilustrador a otro de tipo artista. Recuerda lo que hemos hablado en el anterior bloque del podcast.

EL ARTE: La etiqueta más unida al dibujante desde siempre. ¿Cuantos dibujantes salen de las facultades de Bellas Artes? Hoy en día no hace falta ser dibujante para ser artista, pero ayuda. Aquí podemos trabajar en proyectos como cuadros, retratos, encargos particulares, de marcas, exposiciones y un largo etc. El artista es parte de su obra.

Y para finalizar las etiquetas, y a lo mejor alejándonos un poco de los anteriores ramas, Sheigon Shiffield habla de un camino que me parece un poco ambiguo:

ESTILO PROPIO: La verdad es que no entendía esta etiqueta al principio. Pero dándole vueltas creo que es un intermedio entre la de Arte y todas las demás etiquetas principales. Sheigon la subdivide en Ilustración y Tira cómica. En ellas mete otras subsecciones como encargos; o medios como revistas, periódicos, etc. Creo que con esta rama lo que intenta definir es aquel ilustrador que ha decidido crear contenido propio, pero no se considera artista tradicional, ese artista que pensamos que hace cuadros. Es aquel que, o no ha tenido un cliente adecuado, o se ha buscado las castañas para crear su propio trabajo. Trabajan como un ilustrador, bajo encargo, pero ellos mismo se lo encargan. Aquí metería esos profesionales que se autoeditan, crean micromecenazgos o sacan beneficio económico de alguna de sus ideas. Y si estudiamos detenidamente las redes sociales ¡este perfil se repite muchísimo! sobretodo al inicio de la carrera profesional, cuando nos cuesta encontrar clientes que quieran ofrecernos proyectos.

Hasta aquí las ramas o etiquetas de trabajo más comunes del dibujo. Yo, con Squid&Pig siempre supe que iríamos a la rama de la Ilustración Profesional, pero nos han entrado trabajos de otras como Animación o Story Board. Si es verdad que las ramas de Arte y Estilo Propio cada vez me parecen más interesantes, sobretodo para crear beneficios pasivos y así tener una red de dinero que me mantenga en momento de sequía de proyectos de clientes comerciales. Pero a este lugar aún no he llegado, ya que me cuesta mucho crear sin un fin, sin un encargo de un tercero.

¿Tú cómo lo llevas? ¿Identificas las etiquetas de trabajo que normalmente haces? ¿Y las etiquetas de dibujante? ¿Estás en la que quieres? ¿Quieres cambiarla? ¿O no te lo has planteado? Dímelo en los comentarios. Todas estas etiquetas he querido mostrarlas para que te ayuden a decidir cómo empezar o cambiar. Ten en cuenta que no son estancas. Una no te quita de las demás, y en realidad todo esto es mucho más complejo y vivaz que una síntesis de este tipo. Espero que te haya ayudado a ver las posibilidades del tipo de dibujante y laborales que sea abren a tu disposición. No hay nada que más coraje me dé, que alguien que quiere vivir del dibujo y me dice que no sabe en qué trabajar. Hay muchas posibilidades. Estudia las que tu quieres y como llegar a ellas. ¿No son fáciles? Nadie ha dicho que lo fueran.

Y hasta aquí este episodio de El Club del Dibujo ¿Te ha gustado el programa? Recuerda compartirlo, hablar de él entre amigos y redes sociales. A más gente conozca este club, más interesante será vuestro feedback. Te lo agradecería muchísimo. Para poder mejorar y hacer de El Club del Dibujo un lugar mucho mejor e interesante hazme llegar tus comentarios. Por suerte, sois muchos los que estáis haciéndome llegar vuestras historias, y d everdad, los lo agradezco muchísimo. Aprendo mucho de cada una de ella. Te animo a que me lances un tema directamente y así crear programas interesantes para todos. Yo espero hablar sobre varios temas: sobre la profesión (tarifas, el mundo freelance, gestión de tiempo, el valor de nuestro trabajo). Sobre nosotros mismos: (la crítica a nuestra obra, los bloqueos creativos, la motivación o el miedo).

Incluso entrevistas o colaboraciones. Pero si quieres que hable de un tema en particular, o alguna duda que tengas, envía un mail a elclubdeldibujopodcast@gmail.com. Prometo leerlos todos y que seas parte del podcast. Incluso si te te atreves a participar en un programa conmigo, contacta y lo hablamos.

Toca el momento de la recomendación. Y nada mejor que recomendarte un proyecto de una de las ilustradoras que han participado en este programa, Laura Gómez, que junto a Eva Carot y la Srta M tienen un podcast sobre ilustración llamado “Viviendo del Cuento”. Es un podcast, donde se tratan temas parecidos a los que tratamos aquí, pero desde la visión de tres ilustradoras talentosas. Además tienen invitados, entrevistas, especiales de materiales y demás contenido de primera. Como muy bien definió una de sus oyentes el programa es una fiesta de pijama entre ilustradoras. Están en este momento en su segunda temporada, así que te recomiendo encarecidamente que lo escuches. Puedes encontrarlas en Twitter, Youtube, iTunes e iVoox. Busca Viviendo del Cuento podcast y disfrutalo.

Hablando de iVoox, iTunes y demás redes sociales. Te agradecería que si tienes un minuto, sacaras un momento para pasar por la plataforma que me estés escuchando y dejes una estrellita, un like, una recomendación o un comentario. Esto hará que el Club del Dibujo sea más visible en estas redes y lleguemos a más dibujantes.

Y me vas a tener que disculpar, pero ya se está haciendo tarde. Tengo que ponerme a acabar unos vectores que debe salir mañana hacia imprenta. Que uno tiene que ganarse sus lentejas. Si quieres, quédate un rato más, estás en tu casa. Pero recuerda cerrar la puerta al salir. Vuelve cuando quieras y conversaremos otro ratito. Te dejo con Louie Louie” de The Kingsmen. Espero verte pronto. Nos escuchamos en El Club del Dibujo.


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