00 ☛ Quiero trabajar dibujando: Piloto #ECDD

Este es un capítulo piloto, el episodio 0 de El Club del Dibujo, un podcast sobre el mundo de la ilustración y la profesión de ser dibujante. Y en este no-primer programa vamos a hablar sobre uno de los momentos más importantes de todo dibujante: El instante en que te das cuenta que quieres trabajar dibujando.

En este episodio colaboran Joan Quirós y Laura Pérez.

Puedes escuchar el programa en:
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Recomendación del programa: OFNpodcast
Canciones de este episodio:
· Laisse Tomber les Filles de France Gall
· Bus Stop de The Hollies

 

Transcripción del podcast:

En la transcripción del programa no incluye las colaboraciones de otros profesionales. Si quieres disfrutar de ellas, escucha el programa en audio.

Este es un capítulo piloto, el episodio 0 del Club del Dibujo, un podcast sobre el mundo de la ilustración y la profesión de ser dibujante. Y en este no-primer programa vamos a hablar sobre uno de los momentos más importantes de todo dibujante: El instante en que te das cuenta que quieres trabajar dibujando.

¿Te parece interesante el tema? Pero antes de entrar en ello, quiero hablarte un poco sobre lo qué es este club del dibujo y que vas a encontrar por aquí.

Este podcast lo he creado para hablar de mis experiencias y pensamientos durante estos los primeros 5 años que llevo como ilustrador profesional. Quiero contar y compartir mi experiencia contigo para poner en común dudas y situaciones de todos aquellos que queremos o vivimos del dibujo.

Realmente esta idea no es mía, sino de mi compañero y amigo Juan Andrés Nuñez, cabeza de wmedia, que en más de una ocasión me ha incitado a que compartiera en formato podcast la aventura de ser freelance del lápiz y que me sirviera como bitácora personal para años venideros.

Por esto, este podcast es una visión muy personal de la profesión. Es mi realidad, o como yo la veo. Y aunque aquí estoy yo, hablando contigo, casi de una manera unidireccional, por el tipo de formato podcast, espero que te atrevas a romper tu timidez y que me dejes un comentario, me envíes un mail o me hagas llegar tus experiencias, dudas y percepciones.

Porque este podcast tiene sentido si hay una interacción contigo y podemos hablar sobre temas que nos parecen interesantes a los dos. Y no caigamos en solo pensar en dibujo editorial o ilustración. Justo se llama El Club del Dibujo y no de la ilustración por algo. Creo que todos los que dibujamos tenemos los mismos problemas: ya sea un libro ilustrado, un lettering, unos iconos, una serie de animación o un diseño de personaje. Quiero poder hablar y descubrir todos los ángulos de esta amplia la profesión. Por eso, este no-primer programa puede que sea el más centrado en mí, el más egocéntrico, dejar claro quien soy y que en los siguiente sencillamente dialoguemos sobre el tema elegido.

Que por cierto, creo que ya es momento de entrar en el tema este episodio: Ese momento de inflexión que te das cuenta que quieres vivir trabajado del dibujo. Todos lo hemos tenido. Ese es el punto de inicio de tu futuro profesional. Ese instante que te das cuenta que quieres ganar dinero con lo que piensas y dibujas. En este programa quiero que me conozcas, así que te voy a poner en antecedentes hasta llegar mi punto de inflexión profesional. Espero que te puedas sentir identificado en alguna parte de mi relato, que no tiene nada de genuino, y espero que si mucho en común contigo.

Así que para empezar voy a presentarme más formalmente: Soy Andrés Sanchis, ilustrador en Squid&Pig. Un estudio de diseño de personajes, mascotas y stickers. Llevo casi 10 años desde que empecé en proyecto de estudio, simplemente por diversión y de manera amateur. Justo ahora ha hecho 5 años que me lance como autónomo / freelance. Durante estos años he tenido muchas experiencias en el mundo de la ilustración. Tanto a nivel personal como profesional. De no tener ni idea del mundo del dibujo, a conseguido vivir de ello. He tenido la oportunidad de trabajar para clientes sobretodo internacionales como Mattel, La 20th Century Fox, Friends with you, Google, YouNow y Los 40 principales.

¿Cuando empecé a dibujar? Desde que recuerdo siempre he dibujado. Era el típico niño que se pasaba todo el día dibujando. Como todos los niños. Pero además era el típico niño que dibujaba en clase. No dibujé constantemente, tenido momentos casi de olvido, pero ha estado conmigo en toda mi niñez. En la adolescencia me metí más en el mundo del cómic. Así que me decidí hacer bachillerato artístico, no sin antes repetir alguna vez, porque la verdad es que nunca he sido buen estudiante. A la vez intentaba publicar algún fanzine o cómic, e intentaba estar en todo salón o jornadas de cómic y manga que hubiera la posibilidad de ir. Un diamante friki en estado puro.

Desde que tengo uso de razón, siempre he querido ir a Bellas Artes, y pude hacerlo, pero solo pude cursar y sacarme el primer año. En esa época ya me había independizado totalmente de mi familia y me era imposible trabajar a jornada completa y cursarBellas Artes. Soy de familia humilde y aún viviendo de las becas, poder hacer frente a todos los gastos no era realista. Así que tomé la dura decisión de dejar la universidad y tomarme un año trabajando en varios trabajos para ahorrar y ver con más perspectiva cuáles eran mis posibles caminos, ya que Bellas Artes no era viable.

Así salió la posibilidad de hacer el grado superior de Diseño Gráfico. Más barato y accesible en horas y materiales. Recuerdo que ya en Bachillerato, una profesora, Maite, ya me había comentado alguna vez que mi forma de hacer los trabajos era muy de diseño gráfico, aunque entonces no entendiera lo que significara eso. Entré en la escuela de diseño, en la especialidad de gráfico y durante 3 años estuve dándolo todo para poder sacarme la carrera lo antes posible.

Pero fíjate, en ningún momento te estoy diciendo que quisiera vivir de dibujar. Te he comentado que me gustaba el cómic, el dibujar en sí, pero no tenía claro el resultado de esto. En mi época los padres te incitaban a estudiar, pero sin tener un recorrido final muy definido. Lo importante era estudiar. Fuera lo que fuera. Tener un título. Si es verdad que tenía posibles profesiones en la cabeza: de niño, portadista; de adolescente, dibujante de cómics; de universitario, animador. Pero cuando el camino a Bellas Artes se cortó, hubo un vacío y el diseño gráfico parecía interesante y con posibles salidas.

Mientras me sacaba la carrera, a la vez trabajaba en lo que fuera: videoclubs, restaurantes de fastfood, parques temáticos, de seguridad o lo que hiciera falta. Lo más cercano del mundo profesional del dibujo fue un trabajo de colorista de grabados para muebles de época. Pude sacarme la la carrera y mientras preparaba el proyecto de fin de carrera, hice un curso subvencionado de iniciación a al html que me abrió las puertas a hacer prácticas en una agencia de publicidad. Y con mucha suerte, me contrataron.

Todo esto fue justo unos meses antes de la explosión de la crisis, así que doy gracias por como vino todo rodado. De pronto, estaba trabajando en campañas de publicidad a nivel regional y nacional, con marcas como Amstel, Coca Cola o Decathlon. Durante 7 años trabajé como diseñador y director de arte interactivo.

Fue una época de machaque y de mucho trabajo, aprendiendo en cada proyecto y cliente. Descubrí el mundo del marketing y la comunicación. De lo online y la creatividad. Tenía 20 y pico años y podía darle a mi cuerpo mucha caña. Jornadas de 8, 10, 12 o 15 horas diarias. Pero el trabajo casi me había elegido él, no yo. Y cuando me quise dar cuenta se acercaban mis 30 años, y veía en panorama que venía. Me gustaba la publicidad, pero es un trabajo muy FastFood. De inmediatez. Todo era muy rápido. Para ya. Y yo siempre he sido un chico muy calmado.

Y no es que no fuera divertido, sobretodo al principio, pero llegó un momento que no lo fue. Por muy interesante que fuera el proyecto. Por muy grande el cliente, ya me daba igual. Me di cuenta que ya no quería trabajar a ese ritmo y haciendo cosas que desaparecían en poco meses. Había llegado a la publicidad sin buscarlo y creo que sencillamente me agoté de ella.

Quiero hacer un inciso que creo que es importante para este podcast: Por esa época cree una bitácora: OFN, que nació para redescubrir el mundo del diseño, la ilustración y la comunicación. Allí hice mis primeros pinitos con OFNpodcast, que me dio muchas alegrías y me enseñó muchos mundos paralelos profesionales. Sin él, no estaríamos ahora tú y yo conversando.

La verdad es que fue un momento duro. Sin tener ni idea de qué hacer. No sabía cómo evolucionar, profesionalmente. Tuve que analizar muy bien lo que quería hacer y buscar tanto dentro como fuera de mi. Lo más difícil, saber lo que quería hacer. No lo que PODIA o no hacer: Si no lo que realmente QUERIA hacer. Y aunque no lo creáis, lo tenía delante y no lo veía. Estaba muy perdido, además en ese momento, coincidió que mi pareja, estaba pasando un momento laboral muy parecido al mío. Y entre todo este caos fue cuando me di cuenta. Vi lo quería hacer. Tuve que hace una introspección. Analizando todo mi recorrido siempre había habido una constante: el dibujo.

Ya fuera en las portadas de juegos de spectrum que imaginaba. Los personajes que inventaba o los comics que bocetaba. Siempre, el dibujo estaba ahí. Siendo parte de mí como una pasión dentro de mis rutinas de vida. Y aunque hay partes en mi vida que estuvo más o menos, siempre ha estado presente. Y justo venía de un momento de olvido total. La búsqueda de mis primeros trabajos. Sobretodo estable. La situación laboral en el que me encontraba y como había llegado a ella, había hecho que dejara apartado el lápiz durante el periodo más largo de mi vida.

Pero entonces, mientras intentaba hilar las diferentes posibilidades y soluciones a mi salida de la publicidad, recordé ciertos momentos en la agencia, sobre todo un comentario que me hizo mi Iker Mujika, uno de los mejores creativos publicitarios que me he cruzado y que me enseñó muchísimo en el mundo de la comunicación. Mientras trabajábamos en un proyecto de unas mascotas para Turismo de la ciudad de València, en el cual me había encargado de crear las personalidades y diseños de estas mascotas, Iker dijo algo como: “No se que haces aquí, deberías estar dibujando personajes, en vez de hacer microsites”.

Supongo que me lo decía por que mi actitud y ánimo era muy diferente a cuando diseñaba la AI, el diseño UX y de UI de los proyectos interactivos. Porque la diferencia entre un proyecto y otro, entre diseñar webs y diseñar personajes, es que uno me hacía más feliz que el otro. Y aquí entra uno de los puntos claves: LA FELICIDAD.

Pero volvamos a la realidad de mi pareja y la mía. Mientras ocurría todo lo que os he comentado en el mundo laboral, mi pareja y yo, habíamos seguido dibujando de manera amateur subiendo dibujos a comunidades online como dibujando.net o deviantart. De forma muy esporádica, pero lo hacíamos. Nos justamos e hicimos un proyecto conjunto que se llamaba (y se llama) Squid&Pig donde dibujábamos personajes monos con influencia de estilo japonés. Lo que ahora sabemos que se llama Kawaii, pero en ese momento no teníamos ni idea de ello.

El proyecto era algo totalmente amateur. Subíamos lo que queríamos cuando queríamos. Pero empezamos a caernos lo que se llamaba entonces comisions o comisiones. Eran trabajos puntuales para particulares, o pequeñas empresas. Nos fijamos que cada vez nos pedían más, y todas eran del extranjero. Eso estaba ahí, pero no le hacíamos demasiado caso. Ahí fue cuando Squid&Pig fue relevante. Cuando de pronto estábamos buscando una salida a nuestra situación laboral. Una meta interesante y atractiva que nos hiciera felices conjuntamente.

Resultó que estaba ahí. Ya lo habíamos empezado, pero no sabíamos que podíamos dedicarnos a ello. Trabajar creando personaje kawaii y haciendo del mundo un lugar más mono con nuestros dibujos. Decidimos que Squid&Pig sería no solo parte de nuestra vida personal, si no que también de nuestra vida laboral.

Ahí estuvo la inflexión.

Una decisión tomada conjuntamente nos iba a llevar a una aventura arriesgada. No teníamos ni idea de nada. Si de eso se podría vivir o no. Si era viable o era todo una película que nos habíamos montado. Pero, en el momento de estrés emocional y vital que nos encontrábamos, era lo único que nos hacía felices. De un día para otro, más o menos, claro, decidimos dejar nuestros trabajos y empezar desde cero con Squid&Pig.

Y hasta aquí os cuento. Ese instante donde tomamos una decisión, que iba a cambiar todo nuestra realidad fue mi momento de ser consciente que quería vivir del dibujo. Una buena decisión que fue seguida de otras muy malas y de otras más reguleras. Pero ya tenía definido mi meta: la felicidad. Hacer lo que quiero y convertir una pasión en un trabajo. Tuve que pasar muchas fases laborales para entenderlo, y comprender que necesitas experiencias y diferentes puntos de vista para saber los que NO quieres hacer. Siempre he pensado, como en el diseño, que los NO te marcan el camino del Si.

Y si te has quedado con ganas de saber qué ocurrió después de esta importante decisión, podrás saberlo en los siguientes episodios del Club del dibujo.

De como empezamos, sin tener ni idea si se podía vivir de ello, a que en seis meses nos llegara un mail de Mattel USA para hacer las pegatinas de un juguete que iban a lanzar a nivel mundial para esas navidades. Un buen inicio, lleno de dudas, miedos, problemas que con alegría nos han traído hasta aquí.

¿Sabes cual fue tu momento de inflexión? ¿Fue parecido al mío?

Espero que este capítulo piloto no te haya dormido demasiado. Espero ir cogiendo el tranquillo de nuevo a podcastear. Disculpad si he estado nervioso. ¿Te ha gustado el programa? Recuerda compartirlo, hablar de él entre amigos y redes sociales. A más gente conozca este club, más interesante será vuestro feedback. Te lo agradeceré muchísimo.

Para poder mejorar y hacer del club del dibujo un lugar mucho mejor e interesante hazme llegar tus comentarios. Te animo a que me preguntes directamente. Yo espero hablar sobre varios temas: sobre la profesión (tarifas, el mundo freelance, gestión de tiempo, el valor de nuestro trabajo), sobre nosotros mismos: (la crítica a nuestra obra, los bloqueos creativos, la motivación o el miedo), incluso entrevistas o colaboraciones. Pero si quieres que hable de un tema en particular, o alguna duda que tengas, envía un mail a elclubdeldibujopodcast@gmail.com. Prometo leerlos todos y que seas parte del podcast. Incluso si te te atreves a participar en un programa conmigo, contacta y lo hablamos.

Para cerrar quiero los episodios, espero recomendar algún contenido en cada programa, y en este que ha sido tan egocéntrico, voy a cerrarlo con más de lo mío: Os recomiendo mi antiguo podcast para que me conozcáis mejor: OFNpodcast, donde hablábamos sobre temas de diseño, ilustración, publicidad y cosas bizarras. Era un programa en formato mesa de bar, donde siempre me acompañaban grandes contertulios y nos liábamos horas y horas hablando sobre la profesión. En www.ofnblog.com en la pestaña de podcast podéis encontrarlos los más de 100 audios.

Y me vas a tener que disculpar, pero ya se está haciendo tarde. Tengo que volver a la mesa de trabajo para sacar un proyecto de esos urgentes. Que uno tiene que ganarse sus lentejas. Si quieres, quédate un rato más, estás en tu casa, pero recuerda cerrar la puerta al salir. Vuelve cuando quieras y conversaremos otro ratito. Espero verte pronto. Nos escuchamos.

 


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